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"ARCHIPIÉLAGO DE LAS PERLAS DE PANAMÁ
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Por varios siglos, las perlas más cultivadas
de Europa fueron llevadas desde este hermoso
grupo de Islas |
El Archipiélago de Las Perlas ha sido por años
el foco principal del desarrollo turístico de
nuestro país. Sus hermosas playas de fina arena
blanca han atraído a cientos de miles de
turistas de todo el mundo.
Este magnifico grupo de islas es un regalo de la
naturaleza. A solo 20 minutos por avión desde la
ciudad, no podríamos haber pedido un
archipiélago más hermoso. Como está tan cerca de
tierra firme, sus agües son más calientes y
menos profundas. Mas peces tropicales adornan
sus bancos de corales y las islas son
geológicamente únicas en su clase, además la
bahía de Panamá actúa como una barrera natural y
las protege de las corrientes marinas, tormentas
y otras inclemencias de la naturaleza.
Este tipo de agües calmadas es ideal para la
reproducción de miles de especies marinas, entre
ellas los moluscos y las conchas que al quedar a
salvo de fuertes movimientos de agua y cambios
de temperaturas radicales, encuentran allí un
hábitat ideal para su reproducción.
No es de extrañar que Vasco Núñez de Balboa y
sus soldados quedaran sorprendidos por el gran
número de ostras que encontraron en las cálidas
agües del archipiélago la primera vez que
llegaron a él.
Para su sorpresa, miles de ostras ofrecían
enormes perlas a los buzos que tenían la osadía
de nadar entre los cientos de tiburones que
infestaban sus agües. De allí el nombre de
Archipiélago de Las Perlas.
Durante siglos estas islas brindaron fabulosos
tesoros a los conquistadores que establecieron
grandes operaciones de buceo para explotar el
negocio de las perlas.
JOYAS CODICIADAS
Las
Perlas siempre han sido joyas muy codiciadas,
los primeros negocios de perlas se remontan al
imperio romano cuando del lejano oriente
llegaban a Roma increíbles esferas de una
perfección incomparable, sus colores y exquisita
textura adornaban los cuellos de las mujeres más
hermosas del imperio. Desde Zanzibar hasta las
islas Andaman, en las costas de la India,
mercaderes de prendas y joyas preciosas
arriesgaban sus vidas en larga travesías marinas
para encontrar estas bellas esferas, regales
divinos de los dioses del mar.
Miles de años después los conquistadores
españoles encontraron en Panamá un lugar sin
paralelo en el mundo. Utilizando a los indios ya
esclavizados como buzos, los españoles idearon
un sistema para recoger las perlas.
Una escalandra en forma de campana era sumergida
lentamente hasta unos 25 pies de profundidad. E
la parte superior de esta campana quedaba
atrapado suficiente aire para que los indios
pudieran respirar antes de volver a las agua más
profundas. De esta manera se establecía una
especie de base submarina para permitir a los
buzos permanecer muchísimos más tiempo debajo
del agua.
Desdichadamente para los indios, los españoles
desconocían la enfermedad de los buzos mayor
conocida los “bends”, que se da cuando se pasa
demasiado tiempo a más de una atmósfera de
presión. Y es que la presión en el fondo del mar
hace que el nitrógeno en el aire que respiramos
se comprima y se acumulen en el torrente
sanguíneo. El nitrógeno se va acumulando en las
coyunturas y al regresar los buzos a la
superficie se expande causando fuertes Dolores ,
trastornos cerebrales y hasta la misma muerte.
Este sistema de campana fue predecesora de los
equipos de submarinismo, y le permitió la
negocio del buceo de perlas florecer en el
archipiélago.
Por varios siglos las perlas más codiciadas en
Europa provenían de este hermoso grupo de islas.
Actualmente la perla más grande del mundo se
encuentra en la corona de la Reina de Inglaterra
y fue contrabandeada en 1715 por un conde
español a Inglaterra durante la Guerra de
sucesión española, cuando la familia real de los
Brobon, provenientes de Francia, reemplazó a los
Hasburgo luego de una prolongada guerra que
terminó con el periodo del imperio español.
Parte de la nobleza española, familiares de los
Hasburgo, abandonaron España antes de la llegada
de los nuevos nobles franceses, llevándose
consigo sus mas preciadas pertenencias, entre
las que estaba la famosa perla que hoy adorna la
corona de la Reina Isabel.
Este fabulosa historia es solo una de las miles
que están relacionadas con el archipiélago.
Desdichadamente, la sobre explotación de las
ostras llevó a un desbalance ecológico que acabó
con el negocio.
DAÑO AL ECOSISTEMA
Hoy, el Archipiélago de las Perlas, con sus
playas de fina arena blanca, esconde una triste
realidad. Debido al calentamiento del planeta.
la contaminación de sus agües, los desechos
tóxicos y las agües servidas, los corales están
desapareciendo.
En la playa del muelle de Contadora se logró
filmar en 1987 bellos corales repletos de vida
marina. Se regresa en 1997 con Panamá Tierra de
Aventuras y el 95% de los corales habían muerto.
Es verdaderamente preocupante ya que este grave
deterioro de los ecosistemas marinos es solo el
inicio de una catástrofe ambiental que amenaza
con acabar con la humanidad. Al desaparecer los
corales cambiará la salinidad de los mares y los
peces morirán.
La pesca provee a la humanidad el 75% de la
proteína mis fundamental para nuestra
alimentación. Además los océanos controlan la
temperatura del planeta y, por ende, las lluvias
y el estado del tiempo en todo el globo.
Tal vez aún no sea demasiado tarde, pero es hora
de actuar. Un cambio de solo unos grados en la
temperatura de los océanos podría tener
consecuencias impredecibles y nefastas para el
futuro bienestar de la humanidad.
La muerte de los corales de Contadora es un
aviso que la madre naturaleza, en su eternal
sabiduría nos envía.
Actividades
FUENTES
Juan
Quintero
http://www.ipat.gob.pa/ zonas/foto_perlas.html |